El Silencio de la Verguenza
Bryan Acuña
Estudiante RI UIA
Cerca del día de conmemoración en Israel de las víctimas de la shoá, en Zürich, Suiza, hemos escuchado asombrados y con pena ajena las declaraciones del presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad, quien no desaprovechó la conferencia de Durban II en contra del Racismo, para continuar sus ataques denigrantes contra el Estado Judío y con la negación nuevamente de la shoá.
Mientras que los organizadores de dicho evento y los anfitriones suizos mantuvieron silencio a pesar de los constantes y reiterados agravios del representante persa ante lo que él denomina la entidad sionista.
Es triste y vergonzosa la posición Suiza, ante estos eventos, cobijándose en su “neutralidad” diplomática, que más que mostrarnos en la conferencia, que está a favor de la determinación de los pueblos, de la libertad de los seres humanos y de la neutralidad política en aras de conflictos donde la retórica no raya los términos deshumanizantes del racismo demostrado por Ahmadinejad, Suiza mostró el silencio de aquellos que callaron hace más de setenta años, cuando Hitler y su banda de criminales carniceros ejecutaban el exterminio sistemático de seis millones de vidas judías, doscientos cincuenta mil gitanos europeos, dos millones de polacos, y otras miles de personas, arrastrando por el río de la muerte a un aproximado de 29 millones de almas arrancadas a la fuerza de esta tierra, sin ninguna intervención divina.
Reclamarle al líder persa, y pedirle que muestre respeto por las vidas destruidas durante la Segunda Guerra Mundial y que se detenga en su retórica burda de exigir la destrucción del Estado de Israel, se encuentra entre la lista de los imposibles del momento. Pero pedirle a Suiza, el país que por décadas nos ha mostrado al mundo entero, lo que es el respeto a la neutralidad real sin caer en la ceguera cómplice, es lo menos que en la actualidad podríamos esperar, ya que hasta la neutralidad tiene su frontera y si este ataque no violó los límites de la posición Suiza, su neutralidad se convierte en mera hipocresía diplomática y sus bocas cerradas en la de cómplices del odio gratuito.
No logro entender si este silencio es el de legitimación ante lo expresado, o el de que les robaron el aliento por semejantes expresiones denigrantes, y lo peor es que se aplique este flagelo contra un Estado miembro de la comunidad internacional y además, que no se censuren los deshumanos intentos del líder persa de negar una de las matanzas sistemáticas más frías del siglo pasado y de la historia de la humanidad. Además que lo realiza en un foro internacional contra el racismo, que nuevamente se convierte como en el 2001 en un foro del antisemitismo y antiisraelismo que ya muchos nos tienen acostumbrados.
Podría extenderme aún más en mi carta, pero creo que ya muchos habrán hablado del tema y se refirieron a la vergüenza de Durban II, el foro no para continuar promoviendo el odio contra Israel. No quiero dejar pasar la posición de honor que demostraron Canadá, Estados Unidos, Alemania, Francia, Holanda, entre otros países, al manifestarse en contra de las declaraciones del Señor Ahmadinejad, y ni que decir de las loables palabras del presidente Sarkozy, condenando enérgicamente las palabras de su homólogo iraní, demostrando de esta forma que en el país de la “Libertad, igualdad y fraternidad”, sabían muy bien a lo que iban en Durban II, a combatir el racismo y no escupir en la memoria de los seres humanos que cruelmente perdieron sus vidas durante la Segunda Guerra Mundial.
martes, 21 de abril de 2009
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4 comentarios:
A pesar de que discrepo de muchas cosas del judaísmo y del sionismo y que tengo una tendencia hacia el Islam y los países árabes, debo reconocer que la redacción de este ensayo es elocuente. El ensayo en sí mismo es interesante por el abordaje de la neutralidad, no por el fondo del conflicto del cual no opino en esta oportunidad. Muy válido el ensayo, te felicito Bryan.
Claramente sabemos que tenemos nuestras diferencias, lo cual enriquece más la sociedad en que vivimos, y a pesar de nuestras diferencias, políticas, religiosas o demás, la búsqueda de tender puentes más que tener que levantar muros debe ser nuestro fin. Como decía el fallecido Papa Juan Pablo II, estamos para eso, para levantar puentes y no barreras, por supuesto se refería a asuntos ideológicos porque son más las cosas que nos unen que las que nos dividen.
Y como dicen dos máximas que compartimos judaísmo e islam, la vida de un solo ser humano es tan importante como la vida de la humanidad entera.
Saludos Gustavo y demás colegas.
Aunque tiene toda la razón en críticar la posición del mandatrio persa (el holocausto nunca se podra borrar)criticar la posición de Suiza y aplaudir la huida de otros Estados, me parece incoherente.
Suiza como bien se sabe, es neutral, se debe respetar eso, así como debemos respater las posturas de cualquier ser humano a no debatir sobre algo, despues de todo, hasta donde tengo entendido somos libres de hacer lo que queramos y de opinar lo que queramos, aun cuando no tenga el agrado de otros.
Tiene usted razon en criticar la falacia de Ahmadinejad de negar el holocausto, pero no cree que así se habría de criticar a Israel que en estos días está haciendo un nuevo holocausto contra los indefensos palestinos?? en vez de crticar a la Confederación Helvética, no es mejor decir la verdad y decir que el papel de la ONU, UE, Federación Rusa y los Estados Unidos es vergonzoso ante el pobre intento que han hecho para solucionar el conflcuito arabe-israeli???? y su pobre papel se vio reflejado en esa huida, pues en vez de poder conversar con el lider persa, mejor se fueron a sus hoteles por unos tragos y una fina comida...
no es el hecho defender a este o el otro, sino mas bien de abrir los ojos y ver cual papel es mas vergonzozso de aquellos actores del SI, que no hacen nada cuando muchas veces son los responsables de los confclitos de la época contempranea....
es verdad, ellos no son los responsables directos, pero si han asumido ese papel, deben hacer el máximo para cumplir con eso...
Juantxo, si bien comprendo su posición respecto a opinar sobre la “neutralidad” suiza, yo insisto, era un foro contra el racismo, se procuraba combatir el racismo como tal, pero en cambio el señor presidente de Irán, utilizó su tiempo para vomitar improperios contra el Estado de Israel, que a uno puede que el Estado de Israel no le guste por sus políticas, o que se le critique por sus acciones contra sectores palestinos (de lo cual podríamos hacer todo un debate con posiciones a favor y en contra de uno u otro sector, pero hoy no es ese el punto), pero de eso a querer tornar una conferencia contra el racismo, en una conferencia anti Israel o ya tocando el revisionismo de un hecho como el holocausto, creo que se pierde el rumbo de cómo decimos popularmente, a lo que vinimos. Creo que los ataques contra un Estado soberano, como el de Israel, nos guste o no, posee un límite hasta en nuestra neutralidad, porque por favor, estamos hablando de un Estado de la Comunidad Internacional y adicional a esto, estamos hablando del revisionismo de un hecho histórico, escupiendo el recuerdo de 29 millones de personas muertas de las cuales el llamado “holocausto” judío fue un exterminio industrializado, porque se les quería ver como seres humanos inferiores.
Creo que los países que se retiraron, no lo hicieron solamente porque en esta ocasión se hayan prestado para convertirlo en un foro anti Israel, y antisemita, en el 2001 pasó similar en la misma conferencia, por lo que el “boicot” da una posición de honor a no querer hacer un foro contra el odio, promoviendo el odio… Es contraproducente 100%... Es como decir que puedo ser antirracista y si veo a una persona negra venir hacia mi aguanto la respiración… No tiene lógica.
Nuevamente, uno puede tener todas las críticas que uno quiera contra el Estado de Israel, que hasta en lo interno posee autocriticas, porque es un país que brinda esas facilidades, pero las afirmaciones de Ahmadinejad toca más allá de la crítica contra el Estado israelí.
Sobre el supuesto holocausto palestino, eso es tema de otro momento, aunque en lo personal no puedo considerar un holocausto lo que sucede en palestina, no porque las víctimas palestinas no valgan lo mismo que otras víctimas, sino porque los contextos y las situaciones son diferentes a hace 70 años, no podemos juzgar cosas del pasado con herramientas de la actualidad, ni viceversa. Aunque sí creo en la necesidad de la existencia de un Estado Palestino, para los palestinos, por el principio de autodeterminación de los pueblos… Además que yo en lo personal creo fielmente en la paz, y creo que la solución del conflicto se basará en la existencia de dos Estados; Israel y el eventual Estado para los palestinos, y cuando esto suceda, seré de los primeros en ponerme de pie y darle la bienvenida al nuevo Estado de Palestina, vecino del Estado de Israel.
Creo que estamos a las puertas de futuras charlas, conferencias y debates en la universidad, esto es bueno porque necesitamos promover más el sano debate que nos ayuden a enriquecer nuestros conocimientos y quien quita en que en una de esas tengamos mejores soluciones que las que hasta este momento se han planteado…
Saludos a todos.
“Nuestras diferencias hacen que crezcamos más rápidamente, porque si todos pensáramos igual nos conformaríamos con lo mínimo”.
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