jueves, 3 de julio de 2008

Irán: Una potencia desafiante

María Fernanda Luna Bonilla

Estudiante UIA

Actualmente, Irán es uno de los Estados más poderosos a nivel mundial, lo demuestra no sólo el hecho de ser uno de los mayores productores de petróleo en el Medio Oriente y en todo el planeta, sino también sus últimos enfrentamientos que ha tenido con la Comunidad Internacional.

La República Islámica de Irán (su nombre oficial) ha causado polémica por la rivalidad que sostiene contra los Estados Occidentales, principalmente con Estados Unidos. Además de la diferencia ideológica, otra de las causas que tiene el Gobierno de Bush para estar contra Irán, es el aumento en el enriquecimiento de uranio. Esta situación, según EE.UU., es muy peligrosa porque Irán lo que pretende es fabricar armas atómicas con dicho uranio, versión que niega rotundamente el Gobierno iraní.

De acuerdo con lo pactado en el Tratado de No Proliferación Nuclear, al que Irán se unió, adquiriendo el compromiso de no crear armas nucleares; permite únicamente a cinco países el derecho a tener armas nucleares, éstos son conocidos por todos nosotros (EE.UU., Reino Unido, Francia, Rusia y la República Popular de China). No es una sorpresa encontrar los nombres de los países que integran el Consejo de Seguridad y que poseen derecho al veto, como figuras principales de dicho Tratado.

Sin embargo, también existen otros Estados que han decidido incumplir con este Tratado, y que han renunciado a éste y desarrollar armas nucleares: India, Pakistán e Israel. El caso de Corea del Norte, ya no se toma en cuenta, debido a los últimos acontecimientos, donde Norcorea se ha desarmado nuclearmente y que con esto ha conseguido detener las sanciones que Estados Unidos le impuso a éste.

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, ha sido el principal defensor de la política de enriquecimiento de uranio, ya que éste insiste que en tal es destinado para fines civiles para producir electricidad. Por otro lado, EE.UU. y Reino Unido sostienen que Irán sería un país altamente peligroso si conservara armas nucleares.

No es falso que sea peligrosa toda esta situación y más por la personalidad del actual Presidente de Irán, el cual ha ganado la fama por los enfrentamientos que sostiene y las querellas amenazantes que mantiene con su homólogo, George W. Bush, sin embargo, ¿quién nos garantiza que se mantendrá la paz y la seguridad internacionales si esos cinco países son los únicos autorizados para poseer armas?

Las amenazas que hace Israel, sobre una posible intervención militar sobre territorio iraní, por la desobediencia de éste, en lugar de servir como un tranquilizante, funciona como un detonante, ya que provoca en el pueblo iraní, un sentimiento de defensa ante esos comentarios, creando posiblemente de manera oficial, armas nucleares con el objetivo de defenderse de un posible ataque contra aquellos países que apoyan a Israel. De hecho, que EE.UU. no se ha manifestado en contra de un ataque, con tal de que Irán frene su enriquecimiento de uranio.

Todas estas situaciones ponen en duda el poder de la ONU para actuar y ponerle fin a dicho conflicto que puede llevarnos a un desenlace fatal. La negativa por parte de Irán a cumplir con lo que se le pide, ha traído como consecuencia, sanciones que van contra Irán. Mas, lo que muestra la actitud del país iraní, es que poco le importa las sanciones que le imponen, porque ellos no renunciarán a su programa que le permitirá desarrollar energía eléctrica. Ante esto queda la interrogante sobre lo que pasará en el futuro. Ninguna potencia se le había podido enfrentar de esta manera a los EE.UU. con la firme convicción de no echarse para atrás y de no dejar que los “cinco invencibles” se salgan con la suya. Pero, ¿cuál será la consecuencia ante tan obvio desafío?

No podemos olvidar el hecho, de que es muy probable que Irán tenga realmente armas atómicas, así que hay un sentimiento latente de una guerra entre potencias. En estos momentos, es muy importante el desarrollo de un acuerdo diplomático, donde ambas partes puedan salir beneficiadas, pero no hay quien quiera dar su brazo a torcer. Por un lado, Irán que no va a renunciar a su enriquecimiento de uranio y por otro, las presiones que ejercen EE.UU. y Reino Unido para que se apliquen sanciones más severas contra Teherán.

El comportamiento que ha tomado Irán, puede animar a otros Estados a no acatar las resoluciones que dicta el Consejo de Seguridad. ¿Hasta qué punto Irán debe luchar, por lo que éste considera como su derecho? Las sanciones que ha decidido aplicar la Unión Europea, en conjunto con los Estados Unidos, no han podido aplacar el deseo de continuar con su enriquecimiento de uranio. La insistencia de Irán podría traer consecuencias graves ante la amenaza de una posible guerra, alterando el equilibrio de la Sociedad Internacional.

Realmente, ¿esta insistencia será para hacer valer sus derechos y poder generar energía?

1 comentario:

Juantxo dijo...

Con el tema expuesto se pueden sacra varias konklusiones.
Primero, la inpetitud de la ONU(nada nuevo) junto al egocentrismo de los "5 grandes", los kuales hacen lo ke les da la gana.
Luego, las sanciones impuestas, a Iran no le asusta ni le molesta, entonces ¿de ke sirven?
Una interrogante ke se me viene es, ¿si los yankes tienen tanto miedo de las armas nukleares, porke no penetran en territorio persa, komo si lo hicieron 5 años atrás en Irak, kien klaramente no tenía armas? ¿Será miedo al poder iraní de despedazar a EE.UU.? ¿Miedo Bush? Despues de todo, son la potencia mundial!!