Violencia, paz y democracia
Paola Méndez
Estudiante RI
La historia del siglo XX se dividió en 2 etapas, la de las grandes guerras hasta 1945 y la de las amenazas de guerras nuevas, mas grandes y mejoradas. Surgieron colectivos en pro de esto y contra aquello otro, agrupaciones profesionales de apoyo o desapoyo y se declaró la guerra a todo otro que representa todo lo que yo no soy. La violencia se hizo cotidianidad.
A pesar de que el uso sistemático de la violencia para lograr fines políticos no es cosa nueva, es a partir de los últimos 2 siglos en que se ha visto su escalada.
Si hablamos de terrorismo, las clasificaciones son muchas, dependiendo de quién reviente las primeras bombetas, quién lleve turbante, corbata o pantalones, qué idioma se hable, el color de la piel o a cuántos dioses se le reza, entre otras cosas. Hay una delgada diferencia entre grupo terrorista y grupo de libertadores, y esta radica simplemente en quién pronuncie el discurso. Acaso no fue Jesús uno de los grandes subversivos de la historia? Terrorista para algunos, mesías para otros?
Se trata de reivindicación, de hacer escuchar el sentir de muchos grupos, en una civilización occidentalizada que no permite pluralismos, poco tolerante e increíblemente cerrada a pesar de llevar la bandera del liberalismo. Me parece sorprendentemente irónico que el gendarme mundial tras haberse formado por los que huían de una represión ideológica, sea el sistema mas represivo de todos, violento e intolerante. Llevan guerras a cabo, en las que mueren miles de soldados sin saber realmente por qué, bajo el pretexto de defender la libertad y democracia norteamericana. Pero que alguien me diga, en qué momento el sistema democrático de Estados Unidos se ha visto amenazado, en qué momento se han visto invadidos por una nación que les reprime e intenta dominar? Cuando han sido sus cosechas destruidas, sus niños forzados a portar armas y sus mujeres violadas? Oportunistas abusivos, escudados tras organizaciones internacionales, que como todo niño maleducado, hace berrinche cuando lo que quiere se le escapa de las manos.
Cuando el terrorismo sale de una oficina de gobierno, secuestro, tortura, asesinatos, se suelen justificar por la “Razón de Estado”, con el fin de coaccionar a la población y lograr que comporten conductas que de otra manera no existirían. Pero acaso no es el Estado el que debe garantizar los derechos de los ciudadanos? Siguen derramando lagrimas las Madres de Plaza de Mayo. Y qué pasa cuando es la institución de gobierno la que se convierte en grupo terrorista de otro pueblo? Se vale de un atentado terrorista que aun no se ha terminado de aclarar como tal, para encerrar cientos de personas inocententes y no tan inocentes, explorando el lado sicópata del gabinete, para forzar confesiones de supuestos terroristas talibanes que a la larga les dan mas excusas para continuar el saqueo petrolero de Medio Oriente. Tierras musulmanes, confundidas y abatidas, tierras prometidas.
Gracias al sino, aun no nos hemos topado con una civilización occidental convencida (como lo estuvo una vez el III Reich) de que todo lo que no es perfección occidental es escoria, una plaga de la que hay que deshacerse, al menos en el resto de America, pues esto es más que evidente en el Medio Oriente. Cuidado con saltar en conclusiones, el hecho de que seamos el selvático patio trasero de USA no nos va a salvar de que algún día decidan pavimentar su terreno baldío para agregar una habitación mas a la mansión estadounidense en decadencia.
Y es que hay que ver que la masa es estúpida. Basta un tipo ni muy guapo ni muy inteligente frente a un podio, hablando con la suficiente convicción como para lograr que un pueblo entero justifique moralmente una matanza, y si a los fuertes sentimientos nacionalistas se les añadiera un régimen totalitarista, no habría limite para la destrucción de la que es capaz la maquinaria estadounidense.
La paz, a pesar de los grandes movimientos en pro de ella, sigue siendo para aquellos que la puedan pagar. La democracia es cara, no hay almuerzo gratis, reservada para algunos pocos y casi exclusiva. Naciones que aun siguen esperando saborear la paz, invadidas bajo pretexto de democratización, por los que por un lado intentan imponer su democracia a la fuerza y por otro lado venden las herramientas para que la oposición logre realmente oponerse. Pareciera evidente, que la violencia, la paz y la democracia son negocios lucrativos, ni hablar de los mercados, que han sido abiertos a base de cañoneras.
Y el pueblo que ya no lo soporta se molesta, y se enarbola, y toma armas y es reprimido, más sangre es derramada. Vivimos en un ciclo, en el que la violencia sólo genera más violencia, viviendo lamentablemente el si vis pacem para bellum, en medio de un sistema internacional anárquico donde la única ley es la del más fuerte.
martes, 29 de julio de 2008
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