miércoles, 27 de mayo de 2009

Un ejemplo más de cuan determinante puede ser el Poder Militar

Kenia Rojas
Estudiante RI

Aung San Suu Kyi –además de ser difícil de pronunciar- no es un nombre que nos diga mucho, pero desde hace 13 días, al ser acusada de violar su arresto domiciliario (lo que ocurre casualmente 12 días antes de que expire el plazo máximo de arresto domiciliario según marcan las leyes birmanas) es el nombre de la mujer que se convirtió en el centro de atención de la prensa mundial.

La “razón” oficial de su detención dada por la Junta Militar que gobierna Myanmar fue la presencia de un estadounidense durante dos días en la casa donde cumplía su pena Suu Kyi. Sin embargo, se cree que es una estrategia del régimen militar para impedir que participe al frente de su partido, la Liga Nacional para la Democracia, en las elecciones de 2010, las primeras que se celebrarán desde 1990.

A pesar de sus 21 años de lucha por instaurar un régimen democrático en su país y muchos reconocimientos por su labor humanitaria, entre ellos un Premio Nobel de la Paz en 1991; esta mujer ha pasado más de trece años detenida, e indistintamente de los delitos que se le hayan atribuido, esto ha sido mayoritariamente debido a su oposición de ideas acerca de cómo debería conducirse el país con la dictadura militar establecida desde hace 47 años en Myanmar.

Aunque ha habido una manifiesta oposición de varios estados que podría desembocar en mas embargos comerciales para el país, de la disconformidad de los habitantes de Myanmar, y de las advertencias realizadas por la ONU y otros organismos de defensa de los Derechos Humanos Internacionales, la fuerza militar de Myanmar se ha mantenido en su posición inflexible de juzgarla; ejerciendo su arbitraria voluntad, que a fin de cuentas, y sobre todo gracias a lo extremadamente represivo del sistema, es la única opinión que importa y es permitida en el país. Esto se refleja en que el gobierno militar ha hecho prisioneros a muchos opositores, la mayoría por delitos menores o incluso por emitir opiniones o cantar canciones opuestas al poder.

La única muestra de apertura al caso de Suu Kyi realizada por el gobierno fue el permitir durante algunos días del juicio la presencia de diplomáticos y prensa de distintos países.

El que la Republica Popular de China sea el más cercano aliado de Myanmar dificulta de cierta manera el apoyo efectivo que se le pueda brindar a Aung San ya que el amenazar o actuar en contra de Myanmar daría lugar a represalias Chinas, tomando en cuenta que la posición de ambos países frente a los derechos humanos es muy similar.

En un país donde la fuerza militar es la ley, la única con libertad de expresarse y quienes deciden cada paso que se da dentro del estado; las avocaciones a derechos humanos y las cartas oficiales expresando oposición no tienen un gran peso, como en muchos casos sucede, por lo que el futuro de esta activista por la paz estará en manos de los militares, lo cual sin duda representa mas años de cárcel y la persistencia de la opresión.

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