Adios a la restricción y bienvenidas las presas de nuevo…
Jose Pablo Cruz
Estudiante RI
El Viernes anterior la todo poderosa sala constitucional se trajo abajo la restricción vehicular con ello como era de esperarse regresaron las presas a nuestras vidas es algo inédito que por ejemplo para trasladarse desde el Paseo Colón hasta el teatro nacional se tarde al menos 30 minutos, cuando lo normal sería 10 minutos, otro ejemplo el entrar y salir de San José es una odisea y ya no solo en hora pico, si no a cualquier hora del día basta con tomar el carro o el autobús y intentar hacerlo la verdad es que solo armándose de paciencia lo puede lograr uno, pero lo mejor de todo es cuando uno debe de estar metido en la presa y escuchando improperios además hasta escucha palabras que ni sabia que existían, otra cosa que se ve es como los conductores se olvidan de la cortesía y solo existe la ley del más fuerte o mejor aún la ley de ver quien pasa primero, y gracias a ello los que se ven perjudicados en gran parte son los peatones ya que muchas veces los conductores por el grado de estrés que acumulan en una presa se olvidan de que están manejando y cabe recordar que si no lo hacen responsablemente podrían en efecto causar daños a una persona.
El problema mayor es que el país tiene una flota vehicular que supera el 1. 737.147 según datos del MOPT además al problema le agregamos las precarias carreteras de Costa Rica que son de un carril por sentido o dos y que en la entrada a un puente se convierten en un gran cuello de botella, o mejor aún que hoy año 2009 estamos construyendo una carretera que se diseño para la demanda de hace 30 años atrás me refiero a la de Caldera.
En fin podemos seguir dando ejemplos de lo mal que se ejecuta la obra publica en este país pero será redundar y ese no es el objetivo, las soluciones no están en poner más buses ni tal vez si quiera en restricciones vehiculares, ni mucho menos en tratar de disminuir la flota de carros, tal vez y en lo personal creo que hay que hacer un reordenamiento vial en el cual se establezcan zonas exclusivas para buses, otras para peatones otras para vehículos y otra para ciclistas, otra alternativa paralela a las anteriores es sacar los autobuses del centro de San José, sectorizar algunas rutas, que el mismo trasporte publico sea eficiente, por ejemplo buses que alimenten al tren urbano podría ser la ruta de Pavas, Escazu, no se sectorizando algunas rutas se podría lograr que el transporte publico sea escalonado y así se evitarían las presas y se le brindaría a los Costarricenses una mejor calidad de vida y no que pierdan 60 minutos al día trasladándose a su lugar de trabajo o estudio, imagínense que a la semana se pierden 5 horas si por ejemplo una persona dura 60 minutos trasladándole eso al año suma un total de 260 horas, tiempo en el cual si no hubieran presas se podría utilizar para otra cosa más productiva.
Finalmente no soy abogado y no me voy a meter en el asunto legal pero la sala constitucional debió de pensar en el interés nacional antes del interés particular y en los miles de costarricenses que sufrimos con tanta presa, pero en últimas el principal perjudicado termina siendo el país, pagando altas y cuantiosas sumas de dinero en su factura petrolera.
jueves, 18 de junio de 2009
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