DEL APARTHEID AL FAIR PLAY
Bryan Acuña
Estudiante RI
La Copa Confederaciones; antesala del mundial, arrancó en Sudáfrica, primera vez que se realiza un torneo como este en el continente “negro”.
No hace muchas décadas atrás este país sufría choques por motivos raciales que discriminaban a las personas negras en relación a los blancos. Luchas por los derechos humanos se encontraron en este sitio, así como las continuas críticas internacionales y solicitudes de respeto a la integridad humana y a los derechos humanos.
La lucha de Nelson Mandela y de otros líderes africanos por la reivindicación de que todos somos iguales según la ley internacional, marca el camino para todas aquellas naciones amantes del “Deporte Rey” que se reunirán en el 2010 para motivar pasiones, inspirar a los ciudadanos del orbe y unificar al mundo en torno al balón dejando olvidado el pasado cruel del racismo y la humillación contra un castigado pueblo sudafricano.
Pero el flagelo del racismo no ha estado alejado de este campo; las principales catedrales del fútbol y del deporte en general han tenido que convivir con energúmenos inadaptados que practican la religión del racismo y del pensar que hay superioridades por algo intangible como las razas. No hace tanto tiempo, veíamos a un Samuel Eto’o todo un caballero del fútbol, abandonando el terreno de juego por consignas de odio que provenían de la tribuna por su color de piel, al final la intervención de colegas y adversarios en el juego, lo detuvieron y mandaron a callar a los que se escondían tras la muchedumbre para vomitar su retórica de odio.
El mundial en este territorio tan pisoteado por la sombra de la intolerancia, debe movilizar las conciencias humanas de quienes amamos el deporte, que se debe promover el juego limpio tanto dentro como fuera del terreno, aprendiendo que todos somos ciudadanos de un mismo planeta que como dice una publicidad “no podemos abandonar”. Y hacer a un lado hasta aislar totalmente, a quienes ensucian la imagen del deporte número uno del mundo entero con sus fanatismos absurdos.
En el mundial de Sudáfrica 2010 veremos a un país levantar la copa del campeón y a un planeta entero levantar sus manos juntas como hermanos.
miércoles, 17 de junio de 2009
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