miércoles, 3 de junio de 2009

Tal y como en aquellos tiempos
Geovanny A. Blanco Fonseca
Escuela de Relaciones Internacionales
Universidad Internacional de las Américas

Cerca del final del siglo anterior, el escenario mundial dio lugar a una batalla que, dentro de esa coyuntura y espacio temporal, no había tenido precedentes. El choque de ideologías de esa época produjo la Guerra Fría, algo inusitado hasta ese momento, ya que se trató más de un enfrentamiento ideológico que de un conflicto militar.
Sería muy fácil decir que eso pasó ya hace mucho tiempo, pero, las ideologías son muchas veces como los genes, se pasan de una generación a otra, y tal y como si se tratase de una enfermedad patológica, convoca muchas veces sus mismos defectos. Y así de allí cada quien “agarra para su saco”.
De regreso a nuestra línea temporal, se celebra en esta semana la XXXIX Asamblea de la Organización de Estados Americanos, como es de esperar, el afán de una organización intergubernamental no es suficiente para saciar los muchas veces voraces intereses de muchos de los estados. Ahora, resulta que es inminente una reintegración de Cuba al sistema interamericano. Y no se trata de que Cuba no lo merezca, o de que esta nación del Caribe no haya aprendido de las transgresiones del pasado, sino, que el interés de los estados miembros que impulsan esta iniciativa es incierto, ¿Porqué buscar integrar a un país a un sistema en el cuál, si no es aceptado, todos optarían por salir?
Y es que las amenazas de países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, de salir de la OEA, y forjar una nueva organización paralela a la ya existente, ha venido tomando fuerza durante el proceso previo y presente a la asamblea, pero volviendo a lo realmente contencioso, los círculos de poder son compartidos, pero entre estos pocos. ¿Hasta donde podemos hablar de un interés por el bien común al tratar de rescatar la participación de la cuál es excluida Cuba desde 1962, y hasta donde todo esto entraña una campaña más en contra de los Estados Unidos de América?
Parecería el nacimiento de un bloque socialista en América, y la conformación de un nuevo ente intergubernamental atentaría contra la aparente armonía; ya desquebrajada, de la región. Si bien la Guerra Fría fue una contienda bipolar entre los Estados Unidos y Rusia, ahora podríamos estar a las puertas de una Guerra Fría hemisférica, y porqué no hablar de una guerra entre bloques de naciones con los estandartes de dos organizaciones paralelas y contendientes entre sí.
Si no hubiese un tema en entredicho en una asamblea de la OEA, seguramente éstas perderían su misticismo, pero muchas cosas dependerán de las decisiones tomadas durante las próximas horas en territorio hondureño, mientras tanto, los representantes de las treinta y cuatro naciones participantes buscarán una solución, o consenso, sea lo que sea, que esa palabra signifique para ellos.

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